La lluvia que hizo acto de presencia en la tarde del domingo apenas ha afectado las pistas del Barcelona Open Banc Sabadell, que cuentan con un mantenimiento que las sitúa entre las mejores de tierra batida de la ATP. De este trabajo se encarga Marcos Vargas, jefe de mantenimiento de pistas del RCTB-1899 desde el 2024, quien reconoce que la exigencia en el cuidado de las pistas es la misma antes, después y durante el torneo.
“El mantenimiento hace mucho para que las pistas lleguen a punto, somos exigentes para que el socio no vea diferencias entre el torneo y el día a día del club”, explica Vargas, que cuenta con un total de 12 personas en su equipo durante el Torneo. “En el torneo tal vez exigimos un poco más, pero es difícil mejorar la pista” explica quien cuida durante todo el año de las 20 pistas del club, 18 de las cuales son de arcilla.
El mantenimiento constante es importante para que la pista tenga un buen drenaje en los días de lluvia, cuando es preciso una preparación especial. “Va en función de la probabilidad de agua que cae, y se deja la lona a punto por si hay previsión de sacarla”, una previsión que no ha sido necesaria en esta ocasión, pues la lluvia no ha afectado a los partidos. No será así en el juego, pues como recuerda Vargas, cuando llueve “la bola coge más humedad y es posible que vaya más lenta”.